Vacunación materna y lactancia

¿Se han preguntado alguna vez sobre el uso de vacunas en la madre que amamanta?, ¿O si las vacunas pueden generar alguna respuesta en los niños que consumen leche del pecho materno?, ¿Se traspasarán las bacterias o virus atenuados a la circulación del lactante?, Si ocurre; ¿este traspaso, es beneficioso o dañino para el niño?
Esta breve reseña del artículo: Maternal Vaccination and Breastfeeding por el Dr. Philip O. Anderson, nos entrega una revisión sobre las recomendaciones para la administración de vacunas a las madres con hijos lactantes.

Sabemos que existe un programa nacional de inmunización a cargo del Ministerio de Salud de nuestro país, que nos entrega un calendario de vacunaciones por el cual se deben seguir las madres con sus recién nacidos y lactantes, las embarazadas, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores. Esto ha permitido disminuir la morbilidad y mortalidad de las enfermedades inmunoprevenibles contribuyendo a la disminución de la mortalidad infantil.

Analgesia mediante lactancia materna
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En cuanto a nuestra población de interés, el binomio madre-lactante, los estudios actuales demuestran que cuando se administran vacunas infantiles de rutina, estas no interfieren con el que el niño se amamante y podría incluso ser beneficioso para una mejor respuesta inmune de los niños ante algunas vacunas. Por ejemplo, quienes fueron amamantados tienen menos probabilidades de desarrollar fiebre, anorexia, y fatiga general después de la vacunación en comparación a quienes no fueron amamantados.

Por otro lado, no hay evidencia o razón para creer que las vacunas inactivadas o recombinantes puedan dañar a un lactante por pasar a través de la leche materna. Las vacunas vivas atenuadas dadas a la madre podrían posiblemente infectar al hijo, pero la mayoría de las vacunas vivas no pasan a la leche y no afectan al lactante. Sin embargo, las únicas dos excepciones de vacunas que podrían infectar al niño por medio de la leche materna y las cuales deben evitarse a toda costa son la vacuna contra la fiebre amarilla y contra la viruela.

A continuación se detallarán las vacunas más conocidas y utilizadas por la población de interés, con su recomendación entregada.

  1. Vacunas de rutina:
  • Influenza: El Centro de control y prevención de enfermedades (CDC) y varias organizaciones profesionales de la salud afirman que la lactancia materna no es una contraindicación a la vacuna contra la influenza, ya sea viva, atenuada o inactivada, incluyendo H1N1 (porcino). Los lactantes alimentados con leche materna de las madres vacunadas contra la influenza, tuvieron menos episodios de enfermedad respiratoria con fiebre en los primeros 6 meses después del parto, que se correlacionó positivamente con la extensión de la lactancia materna exclusiva.
  • Difteria, tétanos y tos convulsiva acelular (Tdap): Se recomienda a las mujeres recibir Tdap con cada embarazo, madres lactantes que no han recibido Tdap previamente deben ser vacunadas inmediatamente después del parto. La lactancia materna no es una contraindicación.
  • Sarampión, paperas, y rubéola: No existe contraindicación con lactancia materna. Se han notificado casos de infección con la cepa de la vacuna en lactantes, pero que se han tolerado bien porque el virus se atenúa.
  • Varicela: Se vacuna a embarazadas que nacieron después de 1980, no se encontraron pruebas de excreción del virus de la varicela en la leche materna.

2. Vacunas especiales:

  • Fiebre amarilla: Es una vacuna atenuada viva. Se han reportado casos de encefalitis en recién nacidos amamantados cuyas madres recibieron la vacuna contra la fiebre amarilla. Debe evitarse la administración a las mujeres lactantes, excepto en situaciones en las que no pueda evitarse o aplazarse la exposición a la fiebre amarilla. Los bebés menores de 6 meses parecen tener un mayor riesgo de encefalitis por la vacuna y no deben ser vacunados. Los bebés de 9 meses de edad deben vacunarse si viajan con su madre a una zona endémica de fiebre amarilla.
  • Viruela: Es una vacuna atenuada, viva. Puede transmitirse inadvertidamente de una madre lactante a su bebé amamantado. El CDC recomienda que las madres lactantes no reciban la vacuna contra la viruela. Si una mujer recibió la vacuna contra la viruela durante el embarazo o la lactancia, debe evitar amamantar y manipular a cualquier bebé durante al menos 3–4 semanas hasta que la costra de vacunación se haya separado del sitio de vacunación. Si se extrae la leche, ésta debe desecharse.
  • Adenovirus tipo 4 y tipo 7: Son vacunas atenuadas vivas, actualmente solo indicada para el personal militar de entre 17 y 50 años de edad. El CDC no recomienda su uso en madres lactantes, porque el virus vivo se elimina durante 28 días después de la vacunación.

3. Vacunas para personas con factores de riesgo:

  • Hepatitis A: No se dispone de información sobre la lactancia materna, pero la vacuna está inactivada por lo que el riesgo para el bebé amamantado es bajo.
  • Hepatitis B: La lactancia materna no interfiere con la respuesta general de los anticuerpos del recién nacido a la vacuna contra la hepatitis B, que es una vacuna infantil de rutina en nuestro país a partir de este año 2019.
  • Meningocócicas: Son vacunas inactivadas, por lo que la lactancia materna no es una contraindicación.

Para concluir, las vacunas clasificadas de rutina en nuestro país no están contraindicadas en madres lactantes por no existir estudios que demuestren riesgo de infectarse con la bacteria o virus vacunado o por no presentar otras complicaciones importantes. Se destaca la contraindicación de las vacunas especiales como la fiebre amarilla, que no se debe administrar a las madres que amamantan a un bebé menor de 9 meses de edad, a menos que sea absolutamente inevitable, y la vacuna contra la viruela, que no se debe administrar a las madres lactantes por ningún motivo.

Referencia Bibliográfica:

  • Anderson, P. O. (2019). Maternal Vaccination and Breastfeeding. Breastfeeding Medicine, 14(4), 215-217.
  • Centers for Disease Control and Prevention. (2019). Recommended adult immunization schedule for ages 19 years or older. United States.

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