Sobre última Editorial de Revista Estetoscopio, Magazine de Sochipe

 

Sr. Director Dr. Humberto Soriano
Sra. Editora Dra. Jimena Maluenda
Sres. Comité Editorial
El Estetoscopio
Magazine de la Sociedad Chilena de Pediatría
Presente

Como Comité de Lactancia Materna de la Sociedad, nos dirigimos a ustedes para manifestarles nuestra profunda preocupación respecto a la Editorial de la Revista El Estetoscopio publicada en la edición N°98 de mayo-junio 2018. Ésta fue escrita por la Doctora Teresa Alarcón, en calidad de Vicepresidente de la Sociedad, en la cual habla de la
crianza y busca motiva a los profesionales de salud a enseñar a los padres cómo cuidar a sus hijos.

En temas de crianza, nuestra labor como profesionales de la salud es acompañar a las familias y de ser necesario orientarlas con la mejor evidencia disponible en cada aspecto. Nos parece importante destacar que esta editorial no es consistente con la evidencia disponible y recomendaciones nacionales e internacionales, en los siguientes puntos:

1) “…Por ejemplo, la moda de transportar a los lactantes (incluso a los prematuros), envueltos junto a la madre en una larga bufanda de 5 metros de largo, incómoda de poner y engorrosa de retirar.(…)”

El uso de portabebé no es una nueva moda, sino un sistema de transporte que asegura contacto afectivo constante entre el niño y su madre o adulto porteador, y que ha sido utilizado en múltiples culturas a lo largo del mundo por cientos de años, incluidos los pueblos originarios de Chile. Dado sus múltiples beneficios, se ha incorporado como
práctica que favorece el desarrollo infantil saludable en el programa Chile Crece Contigo, entregándose el porta-bebé tipo Mei Tai a todas las familias cuyo hijo nace en el sistema público de salud.

Respecto a la evidencia, existe una revisión Cochrane del año 2016 sobre el método canguro que indica que el contacto estrecho entre prematuros y sus cuidadores ha mostrado menor mortalidad, menor tasa de infección, menor hipotermia, mejor incremento de peso, de talla y perímetro craneano en niños prematuros, además del beneficio de promover un mayor porcentaje de madres que logran amamantar de manera exclusiva o parcial.

Sin embargo los beneficios del porteo no alcanzan sólo a los niños nacidos prematuros, sino que en todos los niños la evidencia señala que el uso del porteo mejora la calidad del sueño, disminuye el llanto, protege el desarrollo de las caderas, favorece la vinculación afectiva, la sensibilidad parental, el establecimiento y duración de la lactancia materna, entre otros.

2) “…También nos ha invadido el “baby led weaning”, tendencia iniciada por la enfermera de salud pública estadounidense Gill Rapley que en su aplicación casera por estos lados ha generado más de algún episodio de atoro en lactantes cercanos al año de edad.(…)”

Algunos estudios de los últimos años han intentado aportar al conocimiento y sistematizar la información sobre este tema. Han reportado que no existen diferencias en tasas de atoro, calidad de la alimentación y contenido nutricional, ni estado nutricional de los niños, al comparar lactantes que inician alimentación sólida de forma tradicional versus con la modalidad “baby-led weaning”.

De cualquier forma, considerar que las últimas recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría son del año 2012, donde aún se recomienda que desde los 6 meses se debe introducir la comida como puré con cuchara, al igual que la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 2005 y el Ministerio de Salud de Chile (Minsal) en el 2014.

Por lo tanto, hasta ahora, no existe la suficiente evidencia para realizar una recomendación al respecto, ni a favor ni en contra.

Lo que sí se ha visto, es que incluir al niño en los hábitos familiares (sentarse a la mesa a la misma hora, toda la familia, etc.) tendría impacto en disminuir riesgo de sobrepeso al mejorar hábitos de alimentación.

3) “…También nos invadió el colecho, sinónimo para los pediatras antiguos de hacinamiento, antesala de la promiscuidad…¿qué diría un padre seguidor del colecho si la consecuencia de este colecho es un episodio asfíctico del niño, o peor aún, lesiones graves por aplastamiento del lactante? (…)”

El colecho no es una nueva moda, estudios antropológicos muestran que es una práctica común en la mayoría de las culturas no occidentales y en pueblos originarios de todo el mundo.

Estudios científicos demuestran que el contacto cercano durante el sueño entre el bebé y sus padres tiene beneficios, que incluyen despertares sincronizados entre ambos, mejor estabilidad cardiorrespiratoria y oxigenación de los niños, menores episodios de llanto, mejor termorregulación, y mayor prevalencia y duración de la lactancia materna.
Por otra parte, existen estudios que señalan que el colecho es una práctica que puede aumentar la incidencia de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, sin embargo, la interpretación de estos estudios debe ser cuidadosa ya que no todos consideran los factores de riesgo, tales como, que la madre sea fumadora y haya fumado durante el embarazo, que los padres consuman alcohol, drogas o inductores del sueño, posición del bebé boca abajo, uso de almohadas y cojines, prematurez, bajo peso de nacimiento, madre obesa, dormir en superficies blandas y no planas como un sofá, arropamiento excesivo y que el colecho se produzca en condiciones de hacinamiento.

En consecuencia, los profesionales de la salud deberíamos orientar adecuadamente a las familias que han decidido la práctica del colecho, ofreciéndoles además información que evite situaciones de riesgo y que permita la toma de una decisión consciente y segura al respecto.

4) “…En cuanto al manejo de lactancia y destete, percibo también dificultades o retrasos a la hora de iniciar la formación de hábitos saludables de sueño, horario de comidas, variaciones en los menús, transición de alimentos picados y enteros, etc.(…)”

Existen múltiples beneficios asociados a la lactancia materna, tanto para la madre como para el niño. Hoy no existe una edad ideal de destete estipulada por la evidencia científica. Sin embargo, la OMS, este Comité de Lactancia Materna y el Minsal, promueven la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementada con alimentos sólidos al menos hasta los 2 años de vida del niño, o más según los deseos de cada familia.

Se sabe que la lactancia materna se relaciona con un mejor descanso de la madre que amamanta, no altera el patrón normal de sueño del niño y además las intervenciones conductuales para “educar” el sueño no sólo no mejoran la calidad del descanso, sino que además pueden tener efectos adversos.

Además de esto, la duración de la lactancia materna se ha considerado un factor protector de ganancia de peso en niños y se ha asociado al desarrollo de hábitos alimentarios saludables en escolares.

Con respecto a los hábitos saludables de comida y variaciones en los menús, se ha visto que los niños amamantados tienen una mejor aceptación de los distintos sabores al incorporar nuevos alimentos en la dieta que los niños alimentados con fórmulas lácteas, y estos beneficios se ha visto que se mantienen al menos hasta los 6 años de vida.

Nos parece de suma importancia que se haga una corrección pública de lo expresado en dicho artículo, ya que éste atenta expresamente contra conductas que han demostrado ser efectivas, e incluso han sido promovidas como medidas de salud pública por el Gobierno de Chile para el adecuado desarrollo infantil.

Si esta editorial no refleja el pensamiento de la SOCHIPE, recomendamos publicar una enmienda con los principios reales de nuestra Sociedad, de la manera masiva que parezca más adecuada, para no dejar en la comunidad una percepción errada. No es suficiente aclarar en la revista que las opiniones publicadas son responsabilidad de quien las emite, dado que quien la emite firma como Vicepresidente de la Sociedad.

Esperando tener una buena acogida se despide atentamente,

Comité de Lactancia Materna
Sociedad Chilena de Pediatría

Referencias:
1. Conde-Agudelo A, Díaz-Rossello J. Kangaroo mother care to reduce morbidity and mortality in low birthweight infants. Cochrane Database Syst Rev. 2016 Aug 23;(8):CD002771.
2. Doan T, Gay C, Kennedy H, Newman J, Lee K. Nighttime breastfeeding behavior is associated with more nocturnal  sleep among first-time mothers at one monthpostpartum. J Clin Sleep Med 2014; 10 (3): 313 – 319.
3. Brown A, Harries V. Infant sleep and night feeding patterns during later infancy: association with breastfeeding frequency, daytime complementary food intake, and infant weight. Breastfeed Med 2015; 10 (5): 246 – 252.
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5. Landa Rivera L., Díaz-Gómez M., Gómez Papi A., Paricio Talayero J. M., Pallás Alonso C., Hernández Aguilar M. T. et al . El colecho favorece la práctica de la lactancia materna y no aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante: Dormir con los padres. Rev Pediatr Aten Primaria. 2012 Mar [citado 2018 Jun 16] ; 14( 53 ): 53-60.

6. Brown A. No difference in self-reported frequency of choking between infants introduced to solid foods using a baby-led weaning or traditional spoon-feeding approach. J Hum Nutr Diet 2017;
7. Lakshman R, Clifton E, Ong K. Baby-Led Weaning-Safe and Effective but Not Preventive of Obesity. JAMA Pediatr 2017; 171 (9): 832 – 833.
8. Chile Crece Contigo. Porteo y uso del portabebé. Disponible en: http://www.crececontigo.gob.cl/tema/porteo-y-uso-del-portabebe/
9. Blois, M. Birth: Care of Infant and Mother: Time Sensitive Issues.Best Practices in the Behavioral Management of Health from Preconception to Adolescence, edited by William Gordon and Jodie Trafton. Los Altos: Institute for Disease Management. 2007 – 2008. pp. 108-132. Disponible en: www.indiseasemanagement.org
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11. Pisacane A, Continisio P, Filosa C, Tagliamonte V, Continisio G. Use of baby carriers to increase breastfeeding duration among term infants: the effects of an educational intervention in Italy. Acta Pædiatrica 2012; 101: e434 – e438.
12. Mitchell E, Tuohy P, Brunt J, Thompson J, Clements M, Stewart A, Ford R, Taylor B. Risk factors for sudden infant death syndrome following the prevention campaign in New Zealand: a prospective study. Pediatrics 1997; 100 (5): 835 – 840.
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16. Menella JA et al. Ontogeny of taste preferences: basic biology and implications for health. Am J Clin Nutr. 2014

 

Aquí les dejamos el link de la editorial mencionada

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